Lovecrafts jugables

El 15 de marzo de 1937, Howard Philips Lovecraft dejó esta dimensión para ingresar en la siguiente. No fueron precisamente sus años más radiantes (estaba muy deprimido por el suicidio de su amigo Robert E. Howard y se obligó a sí mismo a llevar un enfermizo, preciso diario de su enfermedad), pero tampoco es que el resto de su vida estuviera caracterizada por los rayos del sol y la alegría. Al contrario : Lovecraft, el hombre y el escritor, era desesperación, tinieblas, horror más allá de lo humano y tentáculos que nos amenazan desde las zonas más sombrías de nuestra conciencia.

También era Arte : su apellido ha inspirado toda una forma de entender la literatura macabra, un universo fascinante y en perpetua evolución que no podía dejar de contaminar otras formas de expresión. Un siglo y una semana después del fallecimiento de su hijo predilecto, viaja a Providence y echa un vistazo a algunos de los juegos que mejor han sabido entender la esencia lovecraftiana.

Eternal Darkness (Game Cube. Silicon Knights. 2002) – por Herasmus

Eternal

Quítale a los relatos de Lovecraft el pulpo, el psiquiátrico siniestro y los grupos consonánticos imposibles que todavía te quedará aquello que los hizo revolucionarios en su día y los mantiene relevantes hoy: colocar los límites del lenguaje como resorte último del terror. Los personajes que rompen su discurso para describir una amenaza a la que el idioma no puede ni empezar a cifrar, la locura como reacción natural una vez se comprende lo que no cabe en conciencia humana… ver : https://www.youtube.com/watch?v=JZSkQ6H6PLo

sus textos son espeluznantes juegos de espejos sobre la lucidez y el lenguaje, siempre al borde del metarrelato y a un punto de la ruptura de la cuarta pared. Y es ese rosario de desbarajustes lingüísticos lo que va a adaptar Eternal Darkness, que no quiere resignarse a ser ese-otro-juego-que-saca-pulpos-y-se-dice-lovecraftiano. Es por ahí por donde se explican los medidores de cordura, los falsos glitches, la memoria de la consola avisándote de que va a resetear todas tus partidas guardadas sin que puedas hacer nada para evitarlo.

Eternal Darkness enreda en los controles, el interfaz y el escenario para provocar en el juego lo que la comunicación dislocada provoca en los cuentos, desbaratar la distancia entre el lector y el texto, hacerle sentir que ya no está al mando, enviarle un guiño desde la oscuridad. Y luego además sale el monstruo, pero no es ya el monstruo saliendo. Es el otro contándolo.

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